lunes, marzo 20, 2006

wish i knew what you’re doing

i better be quiet now

wish you gave me your number
wish i could call you today, just to hear a voice
i got a long way to go
i’m getting further away
i f i didn’t know the difference living alone’d probably be ok
it wouldn’t be lonely
i got a long way to go
i’m getting further away
alot of hours to occupy, it was easy when i didn’t know you yet
things i’d have to forget
but i better be quiet now
i’m tired of wasting my breath
carrying on and getting upset
maybe i got a problem, but that’s not what i wanted to say
i’d prefer to say nothing.
i got a long way to goi’m getting further away.
had a dream as an army man with an order just to march in my place
while a dead enemy screams in my face
but i better be quiet now
i’m tired of wasting my breath
carrying on, not over it yet
wish i knew what you’re doing
and why you want to do it this way, so i can’t go the distance
i got a long way to go
i’m getting further away
i got a long way to go
i’m getting further away

elliott
smith

jueves, marzo 09, 2006

crepúsculo de la mañana

...
sonaba diana en el patio de los cuarteles
y el viento de la mañana soplaba en los faroles

era la hora en que el enjambre de maleficos sueños
retuerce en sus almohadas a los adolecentes morenos
cuando, como un ojo sangrante que palpita y se mueve ,
la lampara deja sobre el día una mancha roja;
cuando el alma, bajo el peso del cuerpo áspero y pesado
imita los combates de la lampara y el día
como una cara con llantos que enjuaga la brisa,
el aire está lleno del temblor de cosas perdidas,
el hombre está cansado de escribir y la mujer de amar.

aqui y allá, las casa empiezan a hechar humo
las mujeres del placer, el párpado lívido,
la boca abierta, duermen su sueño estúpido:
las pobres, arrastran sus pechos flacos y fríos,
soplan en sus braseros y se soplan los dedos.
es la hora en que entre el frio y la roña
se agravan los dolores de las mujeres en parto;
como un sollozo cortado por sangre espumosa,
a lo lejos, el canto del gallo desgarra el aire nublado
un mar de niebla baña los edificios,
y los agonizantes en el fondo de los hospitales
dan su ultimo estertor con hipos desiguales
los libertinos regresan, gastados de sus trabajos.

el amanecer, que tirita en ropas verdes y rosadas
avanza lenatmente sobre el Sena desierto,
y el sombrío París, frotándose los ojos,
empuña sus utiles, viejo trabajador.

C. Baudelaire


Waltz#2